Fagajesto

A poco más de un kilómetro al sureste de la localidad de Fagagesto, en uno de los rincones más verdes de Gran Canaria, entre codesos, escobones, retamas amarillas y pinos canarios, y a unos 1.100 metros sobre el nivel del mar, se abre en el terreno una pequeña depresión de paredes escarpadas. Su fondo se encuentra a 40 metros de profundidad y su diámetro alcanza 250 metros.

Esta pequeña caldera es la cicatriz de una de las últimas erupciones (si no la última) que experimentó la Isla, hace unos 2.200 años. La peculiaridad del proceso volcánico estribó aquí en la existencia de un acuífero subterráneo con el que el magma entró en contacto. Este tipo de erupciones suele originar amplias estructuras circulares de escasa profundidad, como el Hondo de Fagagesto.

Es muy probable que ésta fuese una de las pocas erupciones volcánicas que en la Isla contaron con testimonio humano, y que los ojos asombrados que la contemplaron guardaran en la memoria de aquel pueblo la corriente de fuego que descendía por el Barranco de las Rehoyas para derramarse en cascada incandescente por Los Cabucos de El Sao y proseguir, más remansada, por el cauce del Barranco de Agaete, hasta alcanzar la orilla del Océano, desde donde se elevaba al cielo un gigantesco surtidor de vapor

Fuente: https://atlasruraldegrancanaria.com/fichas_int.php?n=205