Caideros

Hoy, como hace cientos de años, un hato de ovejas desaparece entre la bruma del otoño en los Altos de Gáldar. La escena podría evocar sin dificultad un paisaje rural de la Europa Atlántica. No, es ésta tierra de palmeras, de dragos y cardones. El verde restallante de los prados y el follaje ocre de los rodales de nogales y castañeros, revelan uno de los parajes más lluviosos y frescos de Gran Canaria: tierra de antiguos bosques que fueron pasto del hacha y del fuego para dar paso a extensos pastizales que alimentan los ganados que los frecuentan.

De entre todos los viejos cortijos ganaderos que se extienden por las cumbres de la Isla, los del Caidero y el Montañón se encuentran emplazados en un mirador que se asoma al cálido Valle de Agaete, a Tamadaba, al Atlántico y al Teide que corona la isla de Tenerife. De la calidad de sus quesos dan testimonio los premios a la elaboración al mejor queso de Canarias que, en el último lustro, han recibido sus propietarios.

FUENTE: https://atlasruraldegrancanaria.com/fichas_int.php?n=202&t=fichas